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Anjou alberga más de mil castillos, casas solariegas, residencias señoriales.
Su particularidad : la mayoría están habitadas a veces incluso por los descendientes
de las familias que las construyeron. Hoy en día los propietarios quieren valorizar este
patrimonio excepcional y le invita a compartir el placer de vivir en Anjou... Una decena de
castillos-hoteles y una cincuentena de castillos privados les abren sus puertas para una
estancia real, una noche a la luz de las velas...
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En Anjou, puede ir al encuentro de lo insólito. El descubrimiento no se limita a los lugares y
monumentos que se ven a un lado y otro del Loira : la toba utilizada para la construcción de la
mayoría de los edificios se ha extraído de aquí y los suelos blandos que han dado
esta piedra rubia han guardado bajo tierra interminables galerías que constituyen un mundo aparte...
En total se cuentan cerca de 1000 km de galerías reconvertidas en bodegas, en champiñoneras,
en restaurantes y en casas rurales a su disposición. ¡Bienvenido al mundo típico de los
trogloditas donde la vida tiene un sabor único !
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Anjou es una de las mayores redes de ríos navegables de Francia. Es el punto de partida
ideal para descubrir el encanto natural de 300 km de vías acuáticas acondicionadas en el
Sarthe, el Mayenne, el Maine y el Oudon : múltiples paisajes, laderas pobladas de árboles,
pueblos encantadores son muchas de las invitaciones para descubrir el Anjou del interior.
En Chenillé-Changé y en Grez-Neuville dos empresas les proponen el alquiler de una flota
de barcos habitables de 2 a 12 personas. Una aventura apacible para compartir en familia o entre amigos
ya sea un fin de semana, una semana o durante más tiempo. Pilotar barco habitable es una actividad al
alcance de todos : no hace falta tener carné y el arrendador le iniciará en su pilotaje, es de
fácil conducción y la velocidad máxima es de 10 km/h.
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El Loira y sus riberas fueron el primer paisaje cultural fluvial inscrito en el Patrimonio Mundial por la Unesco
en noviembre de 2000. Venga a descubrir un lugar excepcional. Vaya al encuentro de islas, laderas, puentes, diques,
puertos, castillos, pueblos recomendados que encontrará a lo largo de los 130 kilómetros de paso del
Loira por Anjou. En cuanto a la visita, usted elige : un paseo en un barco turístico o un barco tradicional,
en canoa o en kayak, o incluso acompañado por un pescador profesional, un guía especializado... Anjou
se encuentra en el corazón del itinerario europeo "El Loira en bicicleta" : cerca de 100 km de senderos
acondicionados y señalizados están a disposición de los adeptos a las dos ruedas desde el verano de 2005.
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Loira, Layon, Aubance, Thouet... Curiosamente el agua es el hilo conductor de los vinos de Anjou-Saumur.
Siguiendo las señales de la "Routa tourística de los viñedos de Anjou", marcadas con un racimo de uvas,
el visitante pone rumbo a 29 apelaciones. De laderas a planicies, este itinerario montaraz atraviesa 20 000
hectáreas que representan los colores y los perfumes de la región: blanco, tinto, rosado, suave, seco o
semi-seco, espumoso. Este abanico extraordinario ligado a la suavidad del clima, a la variedad de los
suelos y a la destreza de los hombres se une a una gastronomía discreta de sorprendente riqueza: Los
famosos champiñones de Paris son cultivados desde hace más de un siglo en las cuevas de toba de Saumur
(un 60% de la producción francesa). La visita de las cuevas de producción, a algunos metros bajo tierra,
puede finalizar con la comida de los productores de champiñónes : las sabrosas galipettes (plato a base de champiñones).
En los restaurantes trogloditas de Saumur se cuecen en el horno de pan las tradicionales fouaces o fouées (tipo de pan)
para luego ser servidas aún calientes; se degustan bien con mantequilla, con mogettes (judias blancas)
, con chicharrones o con queso de cabra.
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| El Loira también da lo mejor de sí mismo: numerosas recetas le descubren los peces del Loira, especialmente la lucioperca,
el lucio y la anguila. Otras especialidades angevinas como el suflé al Cointreau o el Plantagenêt, dulce creado en 1849
por la Federación regional de pasteleros, hacen uso del bien conocido licor de naranja que se fabrica en Angers desde 1849.
También merecen la pena: los licores Combier, Guignolet d'Anjou o la Menthe Pastille de Giffard. |
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